El AI Act no se supervisa solo desde Bruselas. En España, la pieza central es AESIA, y no está sola. Entender el mapa de autoridades ayuda a prepararse sin caer en el pánico.
En la mayoría de PYMEs, la gobernanza de IA recae en alguien que nunca pidió el encargo: el de IT, el de calidad, el de RRHH. Ese rol emergente merece estructura, sin confundirlo con una figura legal que el AI Act no exige.
Una lista de verificación te dice que hiciste algo. La evidencia demuestra que lo hiciste, cómo y cuándo. La diferencia parece sutil hasta el día en que alguien te pide que lo pruebes.